Galicia: Pazos, camelias y vinos

Galicia: Pazos, camelias y vinos

Este viaje adentra a sus participantes en una Galicia mágica, la de sus Pazos de piedra, camelias y vinos.

Las camelias llegaron a Galicia a finales del siglo XVIII procedentes de China y Japón. Hoy, Galicia es un referente mundial en el cultivo y producción de esta bella flor, con casi ocho mil variedades diferentes repartidas por más de una decena de pazos señoriales, jardines privados y parques públicos. El momento de máxima floración de la camelia es entre febrero y abril, dependiendo del clima y también de la situación.

Isabel Cubría Falla realizó este viaje en el año 2020 y así lo ha narrado para nosotros:

«Pasión e ilusión, indispensables en la vida y en cualquier empresa. Esto guía a Alternative Ways, que vuelve a organizar el plan que tuve la suerte de hacer con mi familia en febrero de 2020, dos semanas antes de que nos confinaran. El programa incluyó recorrer el Monasterio de San Salvador de Villanueva, en Lourenzá, y el Pazo de Rubianes, que tiene más de ochocientas variedades de camelias y unos vinos riquísimos.


En Cambados, aparte de comer muy bien, paramos en las ruinas de Sta. Mariña de Dozo, que me fascinaron. Sus restos fueron declarados Monumento Nacional en 1943 y hoy en día el lugar es considerado “el cementerio más melancólico del mundo”, en palabras del escritor gallego Álvaro Cunqueiro. El Museo Arqueológico de Carmo, en Lisboa, es parecido, pero sin tanto encanto.

También se visita el Pazo de Oca, quizás el más representativo de los pazos de Galicia. Sus jardines son producto de la tradición paisajística francesa, y está considerado el Versalles gallego. Un lugar precioso. Nosotros fuimos al Pazo de Rivadulla, con su impresionante sendero de olivos.


Sin embargo, en esta ocasión, el viaje terminará en Santiago de Compostela, con un paseo guiado por el casco histórico, que se parará de manera especial en el pórtico de la Gloria de la catedral, sometido a una profunda y compleja restauración, gracias al mecenazgo de la Fundación Barrié.

Además de quedarnos sin respiración bajo los bosques de camelias, nos sorprendió Pontevedra capital, en cuyo parador nos alojamos. Fue todo un descubrimiento y sí, nos parece un modelo de ciudad a seguir. Según leo, la “solución Pontevedra” se inspira en la filosofía del pedagogo italiano Francesco Tonucci plasmada en su libro “La ciudad de los niños”. Analiza el problema actual de la exclusión de los niños y de las niñas de los espacios públicos y de la necesidad de rediseñar la ciudad pensando en ellos, para que puedan volver a disfrutar de la ciudad por sí mismos y favorecer su autonomía.

En la web Ciudadesquecaminan.org hay textos muy interesantes».

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